Antonio_Hernando

En colaboración con la ONG Solidarios para el Desarrollo, el reputado científico Antonio Hernando, que visita con frecuencia la prisión de Soto para dar conferencias, conversa en estas líneas sobre magnetismo, materia de la que es catedrático desde 1980, y sobre otros conceptos científicos asombrosos como la fotosíntesis o la misteriosa entropía, desvelando una realidad sublime.


Es usted autor de más de 400 publicaciones científicas de gran prestigio. ¿Cuál es el descubrimiento todavía no realizado sobre el que le gustaría escribir? Quiero decir, ¿con qué sueña Antonio Hernando?


Yo me he dedicado al magnetismo y me gustaría saber, por ejemplo, por qué el hierro es magnético. Es algo que no se sabe bien.


¿Por qué es tan importante el electromagnetismo?


Es muy difícil que se te ocurra cualquier tipo de tecnología en que no intervenga el electromagnetismo. Por ejemplo, en medicina, los rayos X, la electroencefalografía, la resonancia magnética, etc. Es decir, la pregunta más complicada sería: ¿para qué no sirve el electromagnetismo? Y yo probablemente no encontraría ninguna respuesta.


El electromagnetismo es una de las cuatro fuerzas fundamentales de la naturaleza y la biología es electromagnetismo porque son reacciones químicas y las reacciones químicas son reacciones entre las partículas electromagnéticas. La vida está basada en electromagnetismo.


¿Cuál ha sido la mayor satisfacción científica de su vida hasta el momento?


Yo creo que el haber tenido a alumnos en la investigación que eran mejores que yo, que han hecho cosas más importantes que yo. Es una satisfacción muy grande, porque a todos los científicos nos gusta presumir de ser buenos, pero paradójicamente el que se dedica a la enseñanza universitaria y a la investigación tiene que ser muy bueno, pero debe tener alumnos mejores que él, porque si no vamos para atrás. Si lo pensamos un poco, como somos mejores es haciendo gente mejor que nosotros.


Es usted propietario de al menos una veintena de patentes. ¿Nos puede hablar, aunque sea a groso modo, de algunas de ellas?


Por ejemplo, la pulsera antimaltrato es una patente que hicimos nosotros y que luego el rector de la Complutense se la cedió a la Comunidad de Madrid. Luego también patentamos un sistema magnético para la incontinencia urinaria de las personas mayores. Esas son las dos quizás más importantes.


“La vida está basada en electromagnetismo”


Las plantas saben cómo convertir la luz del sol en alimento. ¿Cuánto falta para que el ser humano aprenda a hacer la fotosíntesis?


El ser humano emula la fotosíntesis artificial con todas las células fotovoltaicas que convierten los rayos solares en energía, que es un principio más sencillo, porque la fotosíntesis es un proceso muy complicado que no se entiende del todo y ha sido un proceso fundamental en la evolución, ya que cuando aparecieron las primeras células capaces de hacer la fotosíntesis se formó la atmósfera, la atmósfera de oxígeno. Nosotros vivimos del oxígeno que produce la fotosíntesis.


Todo esto de la evolución es un tema de una belleza enorme que yo creo que sería muy bueno que se aprendiera desde el colegio. La naturaleza es en sí misma un milagro, no hay que ir a buscarlo a Lourdes o a Fátima.


El hecho de que haya evolución, de que la evolución haya sido capaz de crear un cerebro y ese cerebro sea además capaz de crear una tecnología que mida esos procesos es algo milagroso. A mí me da la impresión de que lo que hacemos con el conocimiento es ir transformando la ignorancia inconsciente en ignorancia consciente. “La naturaleza es en sí misma un milagro, no hay que ir a buscarlo a Lourdes o a Fátima.”


“La naturaleza es en sí misma un milagro, no hay que ir a buscarlo a Lourdes o a Fátima”


Por su experiencia, ¿nos podría decir si hay intereses espurios en la ciencia, si hay poderes que limitan, frenan o manipulan los avances científicos?


En toda la actividad humana entra lo espurio, entran los egoísmos, etc. Pero eso no afecta al concepto de la ciencia. La ciencia en sí es el mejor método de conocimiento que tiene el ser humano.


El ser humano ha encontrado un proceso para conocer las cosas que es el método científico, que es independiente de los intereses de quienes lo utilizan.


Parece que ahora está habiendo una revisión del método científico, ya que hay corrientes que están tratando de hacerlo más holístico, de que haya una convergencia con otro tipo de conocimientos.


Mi modesta opinión es que para el conocimiento no hay ningún otro método que el método científico. Lo que entendemos por conocer un fenómeno, que es de alguna manera cuantificarlo, requiere una experimentación.


Me considero en ese sentido un científico duro, es decir, que no tengo ninguna simpatía a que se hable de conocimiento con otras cosas, pero esas otras cosas, la meditación o lo que sea, me puede interesar mucho por otra parte.


La divulgación científica como la que usted lleva a cabo es muy importante, ¿qué cree que se debería hacer para fomentarla?


Yo siempre he pensado que la labor de la divulgación es exactamente lo que hace una orquesta a la música. Al público no se le da la partitura, la orquesta interpreta unos signos (en la ciencia las matemáticas, por ejemplo), y eso es lo que hace la divulgación: prescindir del lenguaje técnico que no controla quien escucha y traducirle, que le guste, que le apasione a quien lo escucha.


Hay un concepto que se repite con mucha frecuencia en los textos científicos y que es un tanto escurridizo. ¿Qué es la entropía?


La entropía es, efectivamente, un concepto muy complicado. A mí me maravilla siempre que Carnot fuera capaz de ver ese concepto. Si yo tuviera que explicar la entropía de un modo divulgativo, me limitaría a poner ejemplos. Lo más elemental es lo siguiente: los objetos, los entes que forman nuestro universo no se ordenan espontáneamente si no es con la necesidad de una energía interna, es decir, si nosotros tenemos una energía fija y con esa energía ordenamos una parte es a costa de desordenar la otra.


En un sistema cerrado el aumento de orden en una parte conlleva un aumento de desorden en la otra parte. Por ejemplo: imagínate una ciudad muy ordenada, pues todo ese orden conlleva un desorden alrededor tremendo. Basta en ir en tren por España o por Francia y uno ve los arrabales de lo que es una ciudad. Cuanto más orden hay en una ciudad, más desorden hay en los arrabales. Ese desorden lo describe el concepto de entropía.


El problema que tiene la conservación de la naturaleza no solo es el de la energía, sino que llega un momento que la propia entropía haría muy difícil la vida. La vida ensucia mucho alrededor.