Gracias a la mediación de una de las profesoras del Cepa Yucatán, la famosa influencer Susi Profe acudió a Soto del Real para hablar con los alumnos de la escuela, que la recibieron llenos de ilusión y atendieron a sus sugerencias convencidos de que el camino de la educación por el que han optado les ayudará a hacer un mejor uso de la libertad.
Redacción: Lucas Gómez
A principios de año recibí un correo muy especial. Cristina, una profesora del Centro Penitenciario de Soto del Real, me escribía para contarme que tenía un “club de fans” allí dentro. Mis vídeos formaban parte de sus clases, pero lo que más me conmovió fue saber que sus alumnos vivían el aprendizaje con un esfuerzo, una constancia y un agradecimiento admirables.
Cristina me explicaba que me veían como un referente y una fuente de motivación. Al final del mensaje, lanzó una propuesta imposible de rechazar: “Si algún día te animaras a venir, sería una experiencia muy especial que marcaría sus vidas”. Así que allí fui. Tras varios correos para organizar la visita, lo que yo no sabía era que esa experiencia me marcaría mucho más a mí. Al llegar y conocer a las profesoras, sentí una profunda admiración por su labor. Admiración por su entrega silenciosa, por su capacidad de mirar a cada persona con esperanza y humanidad, por ir cada día convencidas de que la educación puede cambiar vidas.
Porque educar no es solo explicar contenidos, es acompañar, escuchar, tender puentes y recordarles a los alumnos que siguen teniendo valor, capacidades y futuro. Salí todavía más convencida de que los profeso- res hacemos una de las labores más difíciles y, al mismo tiempo, más necesarias y bonitas que existen. Tras ese primer encuentro, llegó el momento de ir al salón de ac- tos. En cuanto entré y sentí el cariño de los internos, no pude contener la emoción y rompí a llorar. Eran lágrimas de gratitud y de pura sorpresa.
Cuando comencé este proyecto, jamás imaginé a qué rincones podría llegar ni cuánto bien podría hacer. Ver el impacto real de mi trabajo en ese lugar me conmovió y me llenó de motivación. Pude compartir con ellos mis inicios, las dificultades y retos que he superado, y algunos aspectos más personales. Pero, sobre todo, pude escucharles. Lo que se vivió esa mañana es difícil de explicar con palabras, pero sé que se queda conmigo para siempre. De todo lo vivido, me quedo con dos reflexiones principales:
En primer lugar, reafirmo con más fuerza que nunca que la labor docente es de las más cruciales para la sociedad.
Como decía uno Educar sin juzgar: la perspectiva de una influencer de los internos: “La profesora me mira sin juzgarme. Con ella no siento que soy un interno, siento que tengo otra oportunidad”. Esa mirada limpia, capaz de hacer sentir al otro que es un don, es la que enciende la chispa en el alumno. Aviva el deseo de superarse, de descubrir sus propios talentos únicos y de querer comerse el mundo para aportar algo positivo a los demás. La segunda reflexión va dirigida a los adolescentes y jóvenes que aún no son conscientes de su propio privilegio. Tienen acceso a una educación gratuita y, en la mayoría de los casos, a unos padres que los respaldan. Sin embargo, muchos desperdician esos años de juventud y rechazan el estudio. ¡Qué hermoso es aprender y qué suerte tenemos de poder hacerlo! Esos años son el momento idóneo, cuando la única preocupación es sacar adelante los exámenes. Como adulto, compaginar las responsabilidades diarias con el estudio es mucho más difícil, e irónicamente, es ahí cuando más se valora la formación como llave para un futuro mejor.
Me fui de allí con el corazón lleno y con una certeza todavía más fuerte: la educación transforma vidas. A veces no vemos el impacto inmediato de una clase, de una explicación o de una palabra de ánimo, pero sembramos mucho más de lo que imaginamos. Ojalá nunca olvidemos el poder que tiene sentirse mirado con esperanza y acompañado por alguien que cree en ti. Gracias a Cristina y a todo el equipo docente por abrirme las puertas, por regalarme tantas conversaciones y por recordarme algo fundamental: todos necesitamos oportunidades, confianza y personas que nos ayuden a volver a creer en nosotros mismos. ¡Mil gracias y un abrazo!

De maestra a influencer
Testimonio de “El Zoji”, alumno del CEPA Yucatán.
El pasado viernes 8 de mayo tuvimos el agrado de conocer en persona a Susi Profe, una joven docente especializada en matemáticas que comparte sus conocimientos a través de YouTube y otras redes sociales. Con casi dos millones de suscriptores, la aclamada docente nos regaló sus anécdotas, trayectoria y motivación para pasar de ser una destacable alumna de administración de empresas a ser una reconocida influencer. “Nunca imaginé llegar a tantos alumnos, tantos hogares, tantos corazones, ustedes son mis motivos para seguir haciendo esto”, nos decía entre aplausos, lágrimas y abrazos. Las clases y el cariño de Susi trascendieron los muros de Soto. Ese día, los alumnos del C.P. le enseñaron a Susi que ni la edad ni la adversidad son excusa para dejar de estudiar y con un poco de ayuda eso se puede lograr. ¡MUCHAS GRACIAS!, Susi, docentes, directores y a todos aquellos que hacen que todo esto sea posible.

