La familia es el pilar o, al menos, debería serlo, de todos los internos de una prisión (obviando a quienes, por desgracia, carecen o no tienen contacto con ella).Tanto en el Código Penal como en la legislación penitenciaria se le da una importancia que, aunque pueda parecer suficiente, no es todo lo real que debería ser.
Por ejemplo, algo tan simple como un aval para poder disfrutar de los permisos, puede constituir la diferencia entre un antes y un después en el cumplimiento de la sentencia. Para los privados de libertad que tienen la suerte de contar con la cercanía de sus familiares, el saber que los fines de semana es posible que estos vengan a las comunicaciones, o el poder hablar con ellos por teléfono, supone un apoyo fundamental, no solo de cara a un tratamiento sino también a la reinserción, pues quien es sabedor que una vez cumplida la condena cuenta con alguien fuera esperándole, tiene un sentido y una motivación extra, cosa que hace que una reinserción satisfactoria sea mucho más fácil de conseguir. Ellos, los familiares, la mayoría de las veces son los grandes olvidados de la sociedad en una condena, son sin duda los que de verdad sufren la privación de libertad de su ser querido: las carencias, la falta de una figura paterna, el pensar en el fracaso como padre que puede haber llevado a tu hijo a prisión, son cuestiones que quedan en una tierra de nadie, en un limbo emocional, que nadie les ayuda a gestionar.
En anteriores números, hemos hablado de los internos, de los voluntarios y ahora queríamos conocer la opinión de los familiares, sus inquietudes, sus necesidades y lo más importante: cuál es su recorrido anímico durante la estancia de su familiar en la cárcel.
Hay ocasiones en las que el internamiento conlleva una ruptura de la relación, pero sorprende también ver que en muchas ocasiones ocurre todo lo contrario, se produce un acercamiento gracias, precisamente, a la entrada en prisión. Es decir, las familias tienden a cohesionarse cuando vienen mal dadas.
Otra situación que se da, es el esfuerzo que realizan ambas partes cuando se va a tener una comunicación, bien sea por locutorios (cristales) o bien sea especiales (en sala). La sobre actuación por ambas partes es algo que forma parte del protocolo, nos atreveríamos a decir, de todos: el interno intenta dar un carácter de normalidad que ni mucho menos se acerca a la realidad. Todo empieza con la preparación del «vis a vis», es como salir a un escenario, la preparación tiene que ser perfecta, hay que transmitir tranquilidad, serenidad y control, cosa que ni mucho menos existe en ningún momento.
Y por la parte visitante pasa algo parecido, ellos también intentan transmitir una normalidad que no es real, llegando en muchas ocasiones a quitar importancia a su ausencia en la casa, en el trabajo o como si su ausencia fuese a ser algo temporal y que no se sienten tanto como a él, al preso, le pueda parecer.
Pero todo ese plan perfectamente orquestado se viene abajo cuando se abre la puerta y el funcionario la cierra tras el paso de los familiares. Los abrazos, las lágrimas y los saludos se hacen cortos pero intensos, al igual que pasa con la despedida. La vuelta al módulo se convierte en una bofetada de realidad que es difícil, no solo de encajar sino de integrarla posteriormente. La tristeza se convierte en un sentimiento de soledad extraño, ya que se da entre más de cien personas y como mucho se hace visible con el compañero de celda o de comedor.
Si algo se necesita cuando estas en la cárcel, son unas manos amigas que te ayuden a salir adelante y te guíen hacia la libertad.
Ellos no dejan de ser una parte importante en una condena.
ESPOSA HABLA SOBRE SU MARIDO
“Aprender a valorar el significado de la palabra libertad”
¿Cuánto tiempo lleva su familiar en prisión y cómo cree que ha influido ese tiempo en él?
Diez meses.
En un primer momento, pérdida de confianza en el sistema judicial, resentimiento y frustración por sentirse injustamente acusado.
Actualmente y poniendo mucho de su parte ha sabido adaptarse, marcándose unas rutinas diarias: lectura, deporte, ajedrez, música y talleres varios.
¿A nivel emocional cómo está siendo la experiencia, qué se siente desde fuera cuando se tiene a un ser querido en prisión?
Una experiencia muy dura y muy dolorosa, impotencia de no poder hacer nada, de saber que se está perdiendo demasiadas cosas y tiempo que no se podrá recuperar, aprender a valorar el significado de la palabra libertad, justo ahora que no la tiene.
¿Cuéntenos, si le parece, cómo ha sido y es en la actualidad la relación con su familiar?
La misma, una relación fantástica, que se ha visto reforzada por la situación que estamos viviendo, nunca hemos dudado ni perdido la confianza en él.
¿Cuál cree que es la situación de su familiar en el centro penitenciario?
Dentro de las circunstancias ha sabido adaptarse, ha aceptado las reglas y convivencia con los demás internos, haciendo más fácil su día a día, mostrándose muy activo en todos los aspectos, (música, deporte, dibujo, etc). A fecha de hoy ha leído más de setenta libros, de ese modo intenta tener la mente siempre ocupada.
¿Qué vacíos ha dejado su ausencia en la familia, desde un punto de vista emocional, económico el que sea?
En casa su ausencia ha sido la falta del pilar principal, la persona que nos dirige y nos hace sentir seguras, falta de su presencia y apoyo cotidiano ya que no está quien nos acompañaba, escuchaba y cuidaba.
¿Qué cambiaría en las comunicaciones, bien en las de locutorio o bien en los vis a vis?
Horarios más flexibles en la entrada, hay familias que vienen de lejos, como es nuestro caso, dependemos de transportes públicos o tráfico y si en algún caso se llegara diez minutos más tarde tener la tranquilidad de que nos dejarían entrar sin problema, igual que nosotros entendemos cuando se demora la entrada por alguna circunstancia.
El trato en algunas ocasiones es frío con los familiares, falta de empatía por parte de algunos funcionarios.
Restricciones quizá algo absurdas a la hora de entregar un paquete (no dejar pasar algún detalle sencillo para hacer que se sienta más cerca de casa)
UN PADRE NOS CUENTA SOBRE SU HIJO
“Se podría permitir la visita de una mascota ”
¿Cuanto tiempo lleva su familiar en prisión y cómo ha influido ese tiempo en él?
Lleva 3 años y medio aproximadamente.
Ha influido de manera positiva de una forma progresiva, dándose cuenta que ya había tocado fondo y que si seguía como estaba iba a perderlo todo, sobretodo a su familia.
¿A nivel emocional cómo está siendo la experiencia que se siente desde fuera cuando se tiene un ser querido en prisión?
Pues muy duro, te planteas qué has hecho como padres y te sientes culpable, ver a tu hijo a través de un cristal es demoledor pero según va pasando el tiempo te vas “acostumbrando” y también porque vas viendo su mejoría.
¿Cómo es la relación con el familiar antes de entrar en prisión y ahora?
La relación antes era terrible, caótica, cargada de estrés, malas contestaciones, gestos agresivos, etc.
Actualmente es muy buena con toda la familia, padres, hermana y sobrinos.¿Cuál crees que es la situación de su familiar en el centro penitenciario?
La situación actual es muy positiva ya que se muestra colaborador con el personal terapéutico así como con funcionarios y responsables de su módulo.
Es el encargado de toda la jardinería y se ha sacado el graduado que no tenía.
¿Qué vacíos ha dejado su ausencia en la familia desde un punto de vista económico, emocional, etc?
El vacío sobre todo ha sido emocional porque es tu hijo y sabes dónde está.
En las reuniones familiares se le echa muchísimo de menos.
¿Qué cambios haría en las comunicaciones tanto en locutorios como en los vis a vis?
En locutorios no cambiaría nada, si acaso un poco más de tiempo pero es una prisión y hay normas que cumplir por la seguridad de todos.

LA OPINIÓN DE UN GRAN AMIGO
“Es mi amigo y no le voy a abandonar”
¿Cuánto tiempo lleva su familiar en prisión y cómo cree que ha influido ese tiempo en él?
No es familia mía, es mi amigo desde que éramos jóvenes, tiene una hermana que no se habla con ella. Él lleva entrando y saliendo tres o cuatro veces y yo soy lo único que tiene fuera, para mí es como un hermano. Su problema son las drogas y que esté en prisión a mí me parece que no le ha venido mal. Yo logré dejarlas.
¿A nivel emocional cómo está siendo la experiencia, qué se siente desde fuera cuando se tiene a un ser querido en prisión?
Me duele no poder abrazarle, pero creo que en estos momentos es lo mejor para él, le ayudo lo que puedo metiéndole dinero en el peculio, ropa y esas cosas cuando me lo pide. Es mi amigo y no le voy a abandonar, me ayudó a mí y es muy buena gente, su problema son las drogas.
¿Cuéntenos, si le parece, cómo ha sido y es en la actualidad la relación con su familiar?
Creo que a eso ya he contestado, sé cómo es y el sabe cómo soy yo.
¿Cuál cree que es la situación de su familiar en el centro penitenciario?
Le veo mejor, ahí esta controlado, se tiene que concienciar que la vida que lleva fuera no es buena para nada, necesita ayuda y ahí la tiene, no puede estar bien porque está en la cárcel.
¿Qué vacíos ha dejado su ausencia en la familia, desde un punto de vista emocional, económico o cualquier otro?
Por desgracia, como no es familia mía no puedo verle en una sala, estoy convencido que si pudiese estar un rato hablando con él y poder abrazarle eso nos vendría bien a los dos, podríamos hablar sin un cristal por medio y contarnos nuestras cosas. Eso es lo que cambiaría.
RELATO DE UNA MADRE
“Esto es como una carrera de fondo, hay que correr con paciencia y fe ”
¿Cuánto tiempo lleva su familiar en prisión y cómo cree que ha influido ese tiempo en él?
Lleva quince meses y le veo sufriendo, hay días y días, pero en general sufre. Echa mucho de menos a su hijo, que es muy pequeñito. Él dice que siente una especie de hemorragia, que se vacía por no poder estar con su hijo, pero que a la vez el niño le da la fuerza para seguir adelante.
¿A nivel emocional cómo está siendo la experiencia, qué se siente desde fuera cuando se tiene a un ser querido en prisión?
Pues mucha impotencia. No podemos hacer nada más que estar ahí, darle ánimos y apoyarle. Nosotros también lo estamos pasando mal, pero creo que la experiencia nos está enseñando a valorar las cosas verdaderamente importantes de la vida. Cuando salgamos de esta, apreciaremos mucho más el tiempo que pasemos juntos, las pequeñas cosas. Esto es como una carrera de fondo, hay que correr con paciencia y fe. Es muy duro, porque pienso que como él no era, digamos, un delincuente habitual, a todos nos cuesta más, estábamos menos mentalizados para sobrellevar una cosa así. Cuéntenos, si le parece, cómo ha sido y es en la actualidad la relación con su familiar?
Como siempre. Es muy buena. Siempre hemos sido una piña y ahora también. Debemos serlo más que nunca. Lo mejor que podemos hacer es estar fuertes para que no se preocupe por lo que suceda fuera y esté centrado en hacer las cosas bien para que salga cuanto antes.
¿Cuál cree que es la situación de su familiar en el centro penitenciario?
Pues creo que dentro de lo malo, debemos estar agradecidos. Está en un buen módulo y trabajando. No tener que estar preocupados por si le pasa algo es muy importante para nosotros. Él nos asegura que no hay ningún problema en la cárcel que pueda suponer un riesgo para su integridad física.
¿Qué vacíos ha dejado su ausencia en la familia, desde un punto de vista emocional, económico o cualquier otro?
Un vacío enorme. Claro que se nota mucho en el ámbito económico, pero sobre todo en el emocional. A veces, hablo yo sola como si estuviera hablando con él. Y cuando veo a su niño, pues me da mucha pena que no pueda estar disfrutando de él.
¿Qué cambiaría en las comunicaciones, bien en las de locutorio o bien en los vis a vis?
Tardan mucho. En general, los funcionarios nos tratan bien. Pero hay algunos que no son, digamos, muy agradables. Ojalá nunca les pase nada parecido en su familia. Los vis a vis a veces son más cortos que las dos horas que nos dan, como treinta o cuarenta minutos menos. También veo que a algunos familiares que vienen de lejos a los que el perro les impide entrar y eso me da mucha pena. Podrían dejar que viera al familiar aunque fuera a través de locutorio. Allí, en el locutorio siempre tardan un montón. Tenemos la cita a las 12:45 y lo más pronto que entramos es a la 13:15.

LAS IMPRESIONES DE UN PADRE
“Desde el punto de vista emocional duele mucho el tiempo perdido con nosotros”
¿Cuánto tiempo lleva su familiar en prisión y cómo cree que ha influido ese tiempo en él?
Lleva en prisión más de tres años, aunque desde los dos años está disfrutando de permisos. El tiempo transcurrido en prisión lo ha aprovechado para continuar estudiando su grado en derecho, aunque desde el punto de vista emocional le ha dolido mucho el tiempo perdido con nosotros, sobre todo con su hija. Él lleva ya más de once años con este proceso, desde que ocurrieron los hechos por los que está en prisión, por lo tanto a los años de prisión hay que sumarle todo el coste y el sufrimiento de los años en libertad a la espera, primero de juicio y después de su ejecución, tiempo que no cuenta para los juzgados, pero que es letal a nivel personal.
¿A nivel emocional cómo está siendo la experiencia, qué se siente desde fuera cuando se tiene a un ser querido en prisión?
Se siente frustración y pena al ver que algo tan preciado como la libertad ya no depende de él ni de nosotros, su familia. Lo peor es la distancia y la incertidumbre constante, ya que el mismo sistema hace que nunca se pueda tener certeza de nada, solamente de la fecha en que termina su condena.
¿Cuéntenos, si le parece, cómo ha sido y es en la actualidad la relación con su familiar?
Mi relación es, quizá, más fuerte que antes. Cuando un hijo, un marido se equivoca, sus padres, su esposa, su pareja y sus familiares tienen que estar con él, asumiendo por supuesto la culpa, pero siempre ayudando a su reinserción en la sociedad de la mejor forma posible.
¿Cuál cree que es la situación de su familiar en el centro penitenciario?
Tiene la suerte de estar en un módulo de respeto, al que incluso dos veces al año los familiares pueden ir y con un equipo técnico, que a mi entender es excepcional, que les conoce, habla con ellos y les ayuda. Eso es algo que no tiene precio, por lo que sé que su situación dentro de su privación de libertad, es la mejor posible.¿Qué vacíos ha dejado su ausencia en la familia, desde un punto de vista emocional, económico o cualquier otro?
El mayor vacío lo dejó en su hija, que aún es pequeña y en una edad en la que el padre es esencial. También en su pareja que ha tenido que afrontar mucho tiempo en soledad esperando poder estar con él. Naturalmente en toda la familia su ausencia ha dejado un vacío difícil de compensar.
¿Qué cambiaría en las comunicaciones, bien en las de locutorio o bien en los vis a vis?
Las comunicaciones, aunque necesarias, nunca nos gustaron. El tener que tratar con un ser querido a través de un cristal es demasiado frío y la marcha dejándole ahí dentro es desgarrador. En cuanto al vis a vis, sí es cierto que es más personal y cercano.

EL AMOR DE UNA ESPOSA
“Si la vida te da limones lo mejor es hacer una limonada”
¿Cuánto tiempo lleva su familiar en prisión y cómo cree que ha influido ese tiempo en él?
En total, el 22 de noviembre hace 5 años en prisión, el tiempo allí no lo ha desaprovechado, lo invierte en actividades positivas como leer, trabajar y estudiar. Y no va a parar hasta conseguir ser ABOGADO
¿A nivel emocional cómo está siendo la experiencia, qué se siente desde fuera cuando se tiene a un ser querido en prisión?
Son etapas; se empieza por la negación, ira, negociación, depresión, hasta que se llega a la aceptación. Ahí es cuando te vas acostumbrando a la situación y duele menos, pero sigues sintiendo ese vacío cuando vuelves a casa y él se queda allí.
¿Cuéntenos, si le parece, cómo ha sido y es en la actualidad la relación con su familiar?
Cuando empezó todo esto, estábamos juntos con nuestro hijo; un hogar estable. Y seguimos siéndolo, a pesar de todo, con mentalidad positiva.
Siempre vamos a estar aquí apoyándole en las buenas y en las malas en este proceso, festejando sus victorias y acompañando sus derrotas, hemos evolucionado como padres y pareja. En un futuro no muy lejano nos vemos celebrando nuestra boda junto a nuestro hijo, familiares y amigos
¿Cuál cree que es la situación de su familiar en el centro penitenciario?
Actualmente ha aceptado su tiempo allí y se ha puesto metas a cumplir antes de terminar su condena, y sé que será así porque lo que se ha propuesto lo ha conseguido, es su motivación. Estoy muy orgullosa de él porque es el claro ejemplo de que si la vida te da limones lo mejor es hacer una limonada.
¿Qué vacíos ha dejado su ausencia en la familia, desde un punto de vista emocional, económico o cualquier otro?
El emocional ha sido el más fuerte para mí, ya que al tener un niño pequeño no sabes cómo explicarle que papá no está y sobre todo el sitio en donde le vamos a visitar.
Teníamos planes que los tuve que enfrentar sola, el colegio, la casa, fechas como navidad, año nuevo, reyes, nuestros cumpleaños o cosas tan simples como ver una película, comer sushi (nuestro ocio los fines de semana ) se me hacía un nudo en la garganta porque lo hacíamos juntos y él no estaba.
El caso es que hasta el día de hoy no veo películas o no sé cuál escoger, pero aunque no esté aquí fuera, sigue cumpliendo su papel de padre, marido e hijo, ayudándome en situaciones donde estoy perdida, dándome paz y seguridad .
¿Qué cambiaría en las comunicaciones, bien en las de locutorio o bien en los vis a vis?
Yo cambiaría el lugar donde se realiza el vis a vis familiar y convivencia por los niños para que no se sientan encerrados en una habitación y se puedan realizar actividades al aire libre.

Por: Ernesto Foncuberta
