Iñako Díaz Guerra, nacido en Madrid en 1977. Es licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Ha trabajado en el Diario AS, donde fue redactor jefe de la sección del Atlético de Madrid. Siendo también cronista de baloncesto a la vez que enviado especial a grandes eventos deportivos (Juegos Olímpicos, Mundiales de fútbol y baloncesto, finales de NBA, etc.) Desde 2015 desarrolla su actividad profesional en EL MUNDO, siendo jefe de sección y entrevistador cultural. Colabora con otros medios como comentarista deportivo.

¿La primera vez que entra en prisión?

Si. Estuve fuera esperando que saliese Jesús Gil, pero nunca había estado dentro.

¿Cuál sería su definición de periodista deportivo?

El periodismo deportivo tiene el mismo nivel que cualquiera de las otras de sus ramas. Muchos de los buenos perio­distas de este país, escriben o han es­crito de deportes, aunque toquen otras materias. El deporte es cultura.

¿Deporte español, fuera o dentro de España?

A mí me parece una vergüenza que se lleve fuera. Fundamentalmente por el aficionado, lo que hace grande al fút­bol, es ser un deporte de masas, un aglutinador de la sociedad. A la afición se le ha ido echando porque lo que in­teresa son los derechos de la televisión.

¿VAR si o VAR no?

VAR sí, pero bien utilizado. No deja de ser una herramienta y requiere que se use bien. Creo que no se está uti­lizando bien. El árbitro que es malo en el campo, lo es en el VAR. El VAR, con todos sus errores, quita injusticias.

Sus entrevistas intentan acercarse al lado humano del entrevistado.

¿Qué es lo que más le gusta cuando esta realizando una entrevista?

Intento no entrevistar, intento char­lar. Me gusta que parezca que he co­nocido a una persona. Y cuando lo logro y nos olvidamos de que hay una grabadora por medio, es que la en­trevista va bien.

¿Qué entrevista le ha gustado más hacer como periodista?

Siendo becario me dijeron que había un chaval en el juvenil del Atleti que prometía y que había que entrevistarlo. Quedé con un chaval con pecas y me pareció un tío súper maduro. Se llamaba Fernando Torres. En ese momento no era nadie, como yo. Para mí esa entre­vista es la que más valor tiene, y ha ido aumentando con el tiempo. Fue una entrevista entre dos chavales, uno de 20 y otro de 16 años, que no sabían lo que les deparaba el futuro. Con el tiempo la recuerdo con mucho cariño.

¿Cuál es la entrevista que le gustaría hacer?

Del mundo del deporte, me gustaría hacerle una entrevista a Florentino Pérez. Nadie se atreve a hacérsela. Es uno de los señores que mas poder ha tenido y tiene en los últimos cuarenta años y no sabemos nada de él.