El 26 de octubre partía hacía Santiago de Compostela desde el C.P. de Soto del Real la salida programada compuesta por 16 internos, terapeutas y voluntarios del módulo de Proyecto Hombre, funcionarios del centro y el capellán del C.P. Soto del Real, en dirección a Galicia para recorrer el último tramo del Camino de Santiago francés. El año 2022 fue convertido en Año Xacobeo por culpa de la pandemia y fue la oportunidad esperada para vivir una experiencia fuera de lo normal. Y es que nada menos que internos de 15 prisiones estaban también en ese momento dirigiéndose por algún sitio de España hacia Santiago. Todos ellos dispuestos a recorrer los tramos finales de los distintos caminos hasta juntarse el sábado 1 de octubre en el Monte do Gozo, y entrar todos juntos en Santiago, en un acto de confraternización organizado por la Pastoral Penitenciaria. 15 centros, 110 internos, 45 voluntarios y 50 funcionarios se reunieron en la Plaza del Obradorio para compartir momentos, abrazos y emociones tras completar el Camino. Entre los sentimientos había emoción, alegría, lágrimas, satisfacción por superar el Camino… que hacían olvidar el dolor de piernas y pies.

La expedición de Madrid V Soto del Real salió hacia Galicia a las 10 de la mañana, con destino al municipio de Sarria, provincia de Lugo. No si antes superar el primer imprevisto del viaje con la avería de una de las furgonetas, que con la ayuda de unos peregrinos se arregló temporalmente en el bonito pueblo de O’Cebreiro donde el grupo recibió en su bonita iglesia la bendición del peregrino y cayeron las primeras fotos de grupo.

DÍA 1 – Sarria – Portomarín. 23km.
El Camino dio la bienvenida el primer día con lluvia, preludio de lo que anunciaba las previsiones para esa semana, pero desapareció a los pocos minutos, teniendo una preciosa etapa soleada. Aparecieron las primeras ampollas y los primeros dolores.

DÍA 2 – Portomarín – Palas de Rei. 19km.
Salida del albergue para afrontar la etapa más corta del camino con lluvia.

DÍA 3 – Palas de Rei – Arzúa. 28km.
La temida tercera etapa. La más larga y la que según contaban, la que más cuestas tenía. Y así era. Etapa dura pero muy bonita, atravesando preciosos bosques, mientras las vacas nos miraban al pasar sin mucho asombro, acostumbradas a ver peregrinos…

DÍA 4 – Arzúa – Pedrouzo. 22km.
Ya sin lluvia, pero con mucho dolor, afrontábamos la cuarta etapa. Camino lleno de compañeros jóvenes de colegios y de otras asociaciones, que hizo el camino más ligero y divertido.

DÍA 5 – Monte do Gozo – Santiago de Compostela. 5km.
Etapa corta pero muy emotiva. Reunión con todos los internos participantes en el camino en el Monte do Gozo. Por fin la oportunidad de mostrar la camiseta de nuestro grupo de Soto del Real, con su mensaje: “Al que juzgue mi camino, le presto mis botas”. Desde allí, y en orden, salimos todos con el pañuelo blanco al cuello con el lema elegido por la Pastoral para la ocasión: “Levántate y anda”. Acompañados por el Secretario General de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz y el Director General Miguel Ángel Vicente. Según nos declaraba a Ecos de Soto el Secretario General, estaba “encantado de acudir a la llamada de la Pastoral, que es la que ha coordinado la presencia de los centros en Santiago junto con el trabajo de los centros y las Juntas de Tratamiento. Muy contento por la marcha de una actividad muy importante para todos, pero sobre todo para los internos que participan en ella de forma responsable”. 5 kilómetros de alegría y compañerismo que culminaron con la entrada en grupo a la Plaza del Obradoiro para ver por fin la Catedral de Santiago y dar por finalizado nuestro camino con una fraternal comida en la Hospedería de San Martín Denario, donde los acogió el Obispo de Mondoñedo-Ferrol y de la Pastoral Penitenciaria Fernando García Cadiñanos. Para él, “el camino marca” y agradeció “a todos los que han estado detrás de la organización, a toda la Pastoral y los capellanes en particular que, si no hubiesen estado allí, hubiese faltado algo fundamental. Juntos podemos, juntos se superan cuestas y metas. Que el camino sea una imagen de vuestras vidas”. También nos dirigió unas palabras el Padre Florencio Roselló, Director de la Pastoral Penitenciaria para felicitar a todos los que han participado en el camino, ante los que “hay que quitarse el sombrero“ por ese “sacrificio y esfuerzo” y abogó por ”perpetuar esta experiencia para repetirla cada año”.

Ángel Luis Ortiz, declaró en ese acto que “el evento había sido un éxito” afirmando que “cada uno tiene su motivación, espiritual, social, de reflexión o de contacto con la naturaleza, pero lo importante es que os habéis sentido libres, y este evento podrá repetirse otros años”. Después de la comida se celebró una misa en la Catedral de Santiago, oficiada por el Arzobispo de Santiago Julián Barrio y concelebrada por el Obispo de Mondoñedo-Ferrol y por los capellanes de los centros que hicieron el camino. Se le entregó al Obispo un bastón y una mochila, que representaba todo nuestro esfuerzo, y todas nuestras proposiciones para un futuro en libertad.

El domingo, último día de viaje, visitamos el lugar donde antes se creía que la Tierra se acababa: Finisterre. En esta semana hemos demostrado que es necesaria únicamente una mochila y buena compañía para ser feliz. No hace falta más. Eso nos enseña el Camino de Santiago.

Un gran evento en forma de salida programada en la que es importante no olvidar el compromiso que se adquiere. Nuestro comportamiento en las salidas programadas repercute en nuestros compañeros para el futuro. Cualquier borrón empaña todo el viaje, y daña a todos los compañeros, voluntarios y funcionarios, menoscabando la confianza que tanto nos cuesta generar.

JOSÉ MANUEL DOMÍNGUEZ

Redactor de Ecos de Soto.

Foto: Daniel Fortesque.