Se modifica el Reglamento Penitenciario para adaptarse a las nuevas tecnologías y a las leyes de protección de datos.

La modificación incluye la posibilidad del uso de ordenadores y material informático por parte de los internos.

Con esta modificación se trata de adaptar todo lo recogido en la legislación penitenciaria sobre la protección de datos personales y su tratamiento en ficheros informáticos. Desde que entró en vigor se podrán ceder a otras administraciones, siempre que resulten necesarios para que estas puedan ejercer sus funciones en distintas materias. Así mismo, se regula el uso de las videoconferencias, siempre que sea compatible con la seguridad digital.

Otra de las modificaciones importantes es que deja abierto que cada centro penitenciario, a través de la bibliotecas, puedan tener puntos de acceso a redes de información, así como el uso de ordenadores y material informático, incluidos dispositivos de almacenamiento externo, por parte de los internos.

Todo esto deberá de implementarse mediante la adecuación de las normas de régimen interior de cada centro, remitiéndose al Centro Directivo de la Administración Penitenciaria correspondiente para su aprobación. La finalidad de este Real Decreto es entre otras, abrir las relaciones de los internos con familiares, abogados y administración en general. Entró en vigor el pasado mes de agosto y en breve podremos ver si nos acerca las tecnologías en pleno siglo XXI.

ERNESTO FONCUBERTA

Redactor de Ecos de Soto.

Fotos: Daniel Fortesque.