La canción titulada BZRP Music Sessions, Vol. 53, interpretada por el productor y DJ argentino Bizarrap y por la cantante colombiana Shakira, ha sido, sin lugar a dudas, uno de los mayores éxitos musicales de este 2023. A las pocas horas de su publicación, el tema acumulaba ya decenas de millones de visitas en internet y en las plataformas de música en línea.

Sin presentaciones.
Como es bien sabido, además de por la calidad musical de la pieza y lo pegadizo de su melodía, la canción ha sido ampliamente comentada en los medios de comunicación y en las redes sociales por los diversos mensajes de enfrentamiento retórico (lo que se conoce en el argot de la música urbana con la voz inglesa beef) que contenía dirigidos a la expareja sentimental de la cantante (un conocido exjugador de fútbol), así como a la actual pareja y a la madre de este. En definitiva, es una canción que no necesita presentación.
Sin embargo, en este artículo quisiera llamar la atención sobre un aspecto totalmente distinto de la canción. En particular, quisiera señalar que BZRP Music Sessions, Vol. 53 también es muy útil para explicar gráficamente un concepto jurídico denominado “función de calidad de las marcas”.

¿Qué es una marca?
Una marca es un derecho de propiedad industrial -regulado en nuestro país por la Ley 17/2001, de 7 de diciembre, de Marcas- que confiere a su titular el derecho exclusivo de utilizar (y evitar que otros utilicen) un determinado signo distintivo (normalmente, denominativo, gráfico o una combinación de ambos) en el tráfico económico para designar un conjunto –previamente definido– de bienes y servicios.

Qué transmite una marca?
La principal función de una marca es la de identificar el origen empresarial de aquellos productos o servicios ofrecidos bajo el signo en cuestión. Dicho de otro modo, la marca permite que cuando el público objetivo la observe, pueda saber de dónde procede el producto o el servicio (es decir, quién lo está ofreciendo).
Pero las marcas tienen otras funciones (publicitaria, de inversión, informativa, etc.), entre las que destaca su función de calidad. En efecto, las marcas nos transmiten información sobre la calidad de los productos de forma automática, con base en la reputación de sus titulares y de nuestra experiencia como consumidores.

Rolex vs. Casio.
Esta función de calidad de la marca puede verse claramente en la canción de Bizarrap y Shakira. Así, cuando se dice “cambiaste un Ferrarí por un Twingo” o “cambiaste un Rolex por un Casio”, se está trasladando un claro mensaje a la audiencia, precisamente gracias a la función de calidad de la marca.
Así, por ejemplo, el consumidor medio identifica Rolex como una marca de relojes de lujo (quizás la más renombrada del sector a nivel mundial) y de alto precio; mientras que Casio se vincula a una muy conocida marca de productos digitales de extrema funcionalidad ( calculadoras, relojes, etc.) de precio asequible. Lo mismo sucede con el contraste propuesto entre Ferrari, una de las empresas de coches deportivos de lujo más famosas del mundo –y cuya mención nos evoca a vehículo deportivo; a lujo y a exclusividad–, y Twingo, que es uno de los modelos más populares de la renombrada marca de vehículos Renault, conocido por ser un coche urbano (en cierta medida), joven, fiable y práctico; a un precio asequible. Estos ejemplos nos permiten ilustrar con claridad que las marcas también sirven para proyectar en el consumidor un mensaje relativo a la calidad de los productos y servicios que identifican.

Las marcas como transmisores de mensajes.
En definitiva, las marcas nos trasladan un conjunto de información relevante que trasciende de la mera identificación del origen empresarial de los productos o servicios ofrecidos. Esta función de calidad de las marcas tiene innumerables aplicaciones en el ámbito empresarial y, como han demostrado Bizarrap y Shakira, también puede servir para transmitir mensajes cargados de significado.

F.J.G.

Abogado