Perros y Letras trabaja en exclusiva con el programa norteamericano R.E.A.D. (Educación Lectora con Perros de Asistencia del inglés) de lectura con perros, presente en 27 países. En España el programa R.E.A.D. está presente en colegios, institutos, bibliotecas y centros penitenciarios. En Madrid-V la iniciativa llegó hace dos años, como proyecto pionero en el ámbito penitenciario a nivel mundial. Sus perros son especialistas en la escucha activa y la detección de emociones, acomodando su conducta según lo que perciben. Pero sus beneficios van más allá.

Un perro salvó la vida de un interno.

La salud mental engloba el estado de equilibrio y bienestar de nuestro ser emocional, psicológico y social. Y en un centro penitenciario cobra especial importancia pues ejerce una influencia significativa
para gestionar el estrés, nuestra resiliencia y la capacidad para adaptarnos a situaciones cambiantes
(el estar privado de libertad es un cambio muy drástico para cualquier interno).

En Perros y Letras son conscientes de estas problemáticas y por ello los internos que participan en la terapia con los perros trabajan la autoestima y la confianza para poco a poco encontrarse mejor. Y esa terapia salvó la vida a un interno que tenía ideas suicidas gracias al vínculo que había forjado con una de las perras. Una foto que tenía colgada en su celda fue el ángel de la guarda para que olvidara toda idea suicida, pues aseguró que al verla pensó que no podía fallarle, que tenía que estar aquí para su
próxima visita.